Un cuaderno con más verdad que tus conversaciones de ascensor
Este cuaderno anillado A5 tiene en la tapa una ilustración mía con Atahualpa Yupanqui y esa frase que te pega en el pecho: “Que no se puede callado el que quiera ser feliz”. Porque el viejo sabía que guardarse las cosas te pudre por dentro, y que la felicidad a veces requiere incomodar un poco a los demás. Con estética geométrica pero manteniendo toda la sabiduría de campo del maestro. Liviano, flexible y resistente, está hecho para acompañarte en cualquier plan, especialmente en los donde decidís decir lo que pensás aunque no le guste a nadie.
Papel para escribir sin filtros
Con papel ecológico de 80 g —liso o rayado— para anotar todo lo que te callás por educación, escribir cartas que tal vez mandes, o desahogarte cuando ya no aguantás más la diplomacia forzada. Y si preferís dibujar, también está la versión con 40 hojas de 180 g o 35 de 240 g, que aguantan tinta, lágrimas de liberación o lo que se te ocurra cuando te das cuenta de que callar por comodidad ajena es traicionarte a vos mismo.
Hecho en Buenos Aires, pensando en el Cerro Colorado
Compacto y portable, entra en la mochila, la cartera o en esa mesa donde finalmente vas a tener esa conversación difícil pero necesaria. Sirve para escribir, dibujar, sincerarse, o para anotar todos esos momentos donde dijiste lo que había que decir y te sentiste más liviano, aunque el ambiente se pusiera tenso. Fabricado en Buenos Aires, vislumbrando que la felicidad no se negocia en silencio.





Valoraciones
No hay valoraciones aún.