El ícono en la mochila
El Che terminó convertido en souvenir, póster, remera y ahora cuaderno. Y está bien: no hay nada más revolucionario que usar a un símbolo para tachar deudas, dibujar caricaturas feas o escribir poemas que nunca mostrarías. No sé si estoy tan de acuerdo con eso último, lo tiró la IA 🙂
Papel para lo posible (y lo imposible)
Disponible en papel ecológico de 80g (liso o rayado) para pensamientos livianos, y en papeles de dibujo más resistentes: 40 hojas de 180g o 35 hojas de 240g, para cuando tus planes pesan demasiado.
Fabricación porteña, contradicciones globales
Anillado metálico que resiste manoseos, tapas firmes que no se rinden. Nació en Buenos Aires, pero no se hace cargo de fronteras ni de coherencias.





Valoraciones
No hay valoraciones aún.